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Represión sexual, capitalismo y fascismo
"la gente cae en tal o cual locura, se compadece de esto o de eso, porque sus cuerpos son tiesos, que son incapaces de dar el amor o de gozar."
Wilhelm Reich, en ¡Escucha, pequeño hombre!
Wilhelm Reich, en ¡Escucha, pequeño hombre!
La represión sexual es el principal pilar del capitalismo. Las neurosis y las tendencias fascistas son consecuencias de esta misma represión sexual.
Es lo que ha sido demostrado por el psicoanalista Wilhelm Reich.
Según éste, el cuerpo produce una energía sexual que debe circular a lo largo del eje longitudinal del cuerpo, del cerebro hacia el sexo. La función del orgasmo es disipar esta energía. Ahora bien en los individuos víctimas de represión sexual, se forman bloqueos a distintos niveles sobre la longitud de este eje, e impiden la circulación eficaz de esta energía. Se dice que estos individuos, son incapaces de disipar completamente su energía en un orgasmo plenamente realizado, "impotentes orgastiques".
Estos bloqueos se llaman "blindajes caracteriales", se manifiestan tanto a nivel corporal, por rigideces musculares, como a nivel psíquico, por características de caracteres neuroticos.
No pudiendo completamente disiparse por la inclinación de una actividad sexual plenamente satisfactoria, la energía sexual se disipa entonces mediante derivativos, en particular, el misticismo ("el éxtasis místico"). La perturbación de la circulación de esta energía puede también conducir al cáncer.
Estos bloqueos se llaman "blindajes caracteriales", se manifiestan tanto a nivel corporal, por rigideces musculares, como a nivel psíquico, por características de caracteres neuroticos.
No pudiendo completamente disiparse por la inclinación de una actividad sexual plenamente satisfactoria, la energía sexual se disipa entonces mediante derivativos, en particular, el misticismo ("el éxtasis místico"). La perturbación de la circulación de esta energía puede también conducir al cáncer.
Visto de otra manera, se puede considerar el centro del individuo como la sede de su energía vital (sexual), permitiéndole experimentar todas las emociones y asociada a características psíquicas como la generosidad, el amor, el intercambio con los otros individuos. Este centro es cercado por capas de blindajes caracteriales que se formaron progresivamente al curso del desarrollo del individuo, a medida que sus emociones y sus impulsos sexuales se reprimieron, por traumatismos o una represión continua. Estas capas neuroticas son la sede de sentimientos de frustración, violencia, miedo y rechazo del otro, de creencias irracionales.
"La supresión de la actividad sexual de los niños y adolescentes es el mecanismo básico que produce las estructuras adaptadas al control político, ideológico, económico [... ] La represión de la sexualidad natural en el niño, especialmente la genital, vuelve al niño aprensivo, tímido, obedediente, aprensivo ante la autoridad, 'agradable', 'tranquilo', inhibiendo la curiosidad sexual del niño, un oscurecimiento general de su sentido crítico y sus facultades mentales." Wilhelm Reich.
La represión sexual, causa esencial de las neurosis, produce individuos acorazados, generalmente poco aptos para ser autonomos y favorece así la sumision, la manipulación y la explotación de estos individuos. Etienne de La Boétie ya había observado esta propensión a esto que llamó la "servidumbre voluntaria", sin poder explicarse el origen. Es esta característica que permite al capitalismo, sistema basado en la explotación del hombre por el hombre, prosperar.
La represión sexual implica también el desarrollo de comportamientos sexuales no respetuosos de las personas, de comportamientos fascistas (necesidad de confiarse en un jefe), de comportamientos irracionales así como de tendencias místicas.
Así pues, capitalismo y fascismo basándose en la misma raíz, son indisociables.
Es esencialmente en la unidad familiar burguesa-patriarcal que se reproduce el proceso de represión sexual y el aprendizaje de la sumision a la autoridad.
La represión sexual usada como una poderosa arma de control social, generando ira en la gente, miedo, sumisión, abusando de sustancias estupefacientes varias con las que paliar su deseo sexual, comiendo y bebiendo en exceso para llenar el vacío que les deja el no intimar con otras personas.
ResponderEliminarDispuestos a empuñar las armas, a matar, por unos ideales ficticios.
Yo os digo, ¡mataros a pajas!, es mucho más sano que matarse unos a otros, abrazad a alguien o a algo, a un árbol por ejemplo.
Así habló Samantha Fox.